Precisamente hoy se cumplen cuatro años en que me inicié en la docencia; mi formación profesional de Contador Público la ejercí como colaborador en la Banca privada por casi 15 años en lo que hoy es Citigroup; sin embargo, la cosquilla de transmitir el conocimiento adquirido ya lo traía desde mi infancia, cuando en la escuela nos enseñaban los maestros lo que deberíamos aprender, así pasé a la secundaria y luego a la preparatoria, donde gracias a Dios fuí becado por la UAT y el Director me apoyó, el Profr. Agustin de la Huerta Chávez quien había sido mi maestro en secundaria, y de quien fuí su monitor, así se llamaba a los alumnos que ayudaban de alguna manera a los maestros, él alguna ocasión nos preguntó -¿se saben el himno nacional?- -sí dijimos todos- -pero lo quiero recitado- fue algo que me marcó y que hoy día sigo recitando en mi interior este glorioso himno que nos identifica a todos.
Los años pasaron y estando ya como colaborador bancario, quise ocupar mi tiempo libre en la docencia, ya había hecho intentos porque había sacado mi carta de docencia pero sin resultado alguno.
Fue en 2006 que me entrevistaron en la Universidad Interamericana del Norte, pero la coordinadora en aquel entonces me dijo que no había vacantes; llegó enero del 2007 y recibí una llamada a mi casa pidiéndome presentar en la escuela referida, recuerdo que la Lic. Norma Navarro, quien fue mi jefa, mentora y amiga me contrató de inmediato y al día siguiente ya estaba frente a grupo.
Los primeros meses fueron difíciles porque tenía que acoplarme a los lineamientos de la institución, pero con el paso del tiempo y algunos talleres fuí acercándome más a lo que me gustaba, al igual que mi trabajo bancario.
En el 2008, un 30 de diciembre me informaron que mi contrato con el banco terminaba, yo, triste, pasé el fin de año y el día que iniciaron labores en la escuela, platiqué con mi coordinadora para informarle que tenía más tiempo disponible, y cuál va siendo mi sorpresa que me dio 15 horas más por la mañana.
Luego acudí a otra institución que me abrió las puertas, el Instituto Metropolitano de Estudios Superiores de Tamaulipas, donde soy maestro fundador y hasta el día de hoy sigo formando parte de la planta docente.
Dios fue bueno conmigo, y ese mismo año conocí a otras personas que desde su trinchera, la SEP, me invitaron a iniciar una Maestría en Metodología de la Enseñanza, y este año termino mi Maestría. El 2010 trajo consigo más bendición y me invitan a dar Curso de Titulación para los egresados en la Interamericana, después de una selección por parte de la Rectoría, asimismo, se me dio la oportunidad en el Instituto Unitam gracias a la intervención de mi compañera Adriana Balderas y el apoyo del Ing. Atenógenes Saldívar, dándome 18 horas para comenzar, lo cual me llenó de satisfacción y orgullo por pertenecer a una Institución naciente que hoy es prestigiada y trabaja por elevar los niveles de calidad educativos, hoy se cristaliza otro sueño al iniciar un Diploamdo en Competencias, lo cual seguro aprovecharé.
Todos en algún momento nos hemos enfrentado a las dificultades propias de la docencia; he ido formando mi propia identidad como maestro, diciendo algunos estudiantes que soy muy exigente, que encargo mucha tarea y que los regaño por los trabajos, pero al final del curso la satisfacción de darte las gracias por transmitir conocimiento nadie la quita. La comunicación ha sido importante, si, lo reconozco, he tenido problemas por mi carácter, por mi forma de ser y hasta críticas por el sarcasmo utilizado en el salón de clase, pero los alumnos cuando ya me conocen bien se acostumbran, esto, es una manera de provocar y motivar el deseo de dar más por parte de ellos. la disciplina impuesta en el salón de clases muchas veces tiene que ver con los acuerdos a los que llegamos con los mismos alumnos y se puede trabajar en armonía dependiendo de cómo los vas conociendo. Mi forma de abordar los contenidos es sin lugar a dudas la sazón que mis alumnos han disfrutado, dicen que a veces hago la clase como una plática, mediante anécdotas que han ocurrido y porque me gusta interactuar presentando vídeos, lecturas y trabajo de investigación, siempre tratando de llegar al nivel en que los encuentro al diagnosticarlos.
Todos buscamos ser maestros de humanidad, de trascender y no ser uno más de los que les mostraron el camino a su profesión, dejar huella para ser recordados como buenos maestros y sobre todo, como un ejemplo a seguir en ellos.
Mi estimado Maestro Alfredo Saldívar alguna vez nos comentó... "Aquel que desea transformar la mente humana, le tiene que gustar"... así lo veo... desde mi azul...
Moi:
ResponderEliminarcomo personas somos perfectibles y todos los dias cometemos errores pequeños o grandes, sin embargo tu logras imprimirle a la docencia un toque especial al interactuar con los alumnos.
y que bueno que seas sinodal pero no vayas a ser tan malo en el examen prof de los chicos..
UFF...
ResponderEliminarREALMENTE TIENES UNA LINDA HISTORIA MOI, Y TODO LO HAZ LOGRADO PAULATINAMENTE, Y APUNTANDO SIEMPRE A LO POSITIVO, COMO EN LA LECTURA DE HOY, SIEMPRE QUE VEAMOS LAS SITUACIONES CON POSITIVISMO, Y NOS LIBEREMOS DE NUESTROS MONSTRUOS, QUE SON LAS DIFICULTADES, LLEGA LA ALEGRIA DE SENTIRNOS UTILES, DE VALORAR NUESTRO TRABAJO Y DE ESCAPAR DE LA RUTINA QUE DIARIAMENTE NOS INVADE...
NUNCA TERMINAMOS DE APRENDER, Y ES LO QUE ME ENAMORA DE LA DOCENCIA...
SALUDOS Y BUENAS NOCHES.
Resulta muy enriquecedora su experiencia pero aun más su disposición y motivación para transmitir sus conocimientos con los alumnos. Que sabio fue su maestro al compartirle dichas palabras y es que muchos no tienen la fortuna de que su pasión coincida con su vocación.
ResponderEliminarInteresante Historia...
ResponderEliminarOye, tambien eres de los fundadores de UNITAM!
este semestre va a estar bueno!
Saludos.
Moi!!! Que emoción pensar que paso a paso se logran las metas...
ResponderEliminarAqui estoy comentando en su blog...me gustó el nombre de tu entrada.
Hasta Mañana.
MOI:
ResponderEliminarMUY INSPIRADOR TU ESCRITO
MONICA
El inicio de tu escrito me lo quedo. Pensar y sentir, sentir y pensar, lo hacemos cada día en nuestra quehacer como maestros y como ingredientes principales en cada tema que impartimos.
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